sábado, 14 de julio de 2007

Para Vosotros!

El frío revolotea por los campos
y los locos cantan y cantan
pobres! aquellos que creen en santos
aquellos que se cortan y sangran
Sólo para olvidar un recuerdo entre tantos
uno cada día, gritando y bailando por inercia.

Oh! los locos que revolotean por los campos
sí, sí, como el frío que los congela
siguen esperando,
con la esperanza se aferran a toda su mierda.

Canten y canten,
ahogándose en oscura neblina
los patéticos locos ignorantes

¿Ignorantes de que?
¿Saciados de quién?
Ignorantes de saber quién ser
Saciados de comerse la sien!

Bailan y bailan los locos
con el frío bailan enfermos
no saben si mañana estarán solos
oh, pobres que se creen cuerdos.


1.- Si la esperanza se quedo al fondo de la caja de Pandora...entonces es el mal más cabrón de todos.
2.- Fe no es creer.
3.- Los niños chicos no tienen miedo
4.- Pero se les forman más rapido.
5.- Del 100% de los que vieron el Live Earth, aprox el 15,3% tomó consciencia.
6.- Las cosas no se esperan, se toman.
7.- Hoy vi estrellas brillando de día
8.- Como en mi sueño ^^.
9.- ¿Por qué la gente se complica tanto pensando en el futuro, y cuando se dan cuenta que lo único que importa es el presente, también se complican?
10.- Diferencia entre fe y esperanza. Con esperanza no se logran las cosas, y con fe no hay necesidad de lograrlas.

Felicidades a todo el mundo por vivir el día de hoy.~

domingo, 8 de julio de 2007

....~



The Misadventures of Hello Cthulhu~
http://www.hello-cthulhu.com ^^

sábado, 7 de julio de 2007

Noches Cualquiera.

Era la primera vez que sentía eso.
Un sentimiento profundo, que la llenaba por completo, un sentimiento que la hacía pensar si realmente valía la pena sentir eso.
Ni siquiera en su niñez había sentido eso por nadie, algo así, tan grande, tan lleno, tan completo.

Miró a su lado y lo vio. Aquel hombre desnudo junto a ella, dormía plácidamente, tranquilamente; completamente satisfecho.
Y volvió a recordar aquellos momentos; toda su vida estaba pasando como una película frente a ella, mostrándole todas esas situaciones desagradables, todas las veces que la había pasado mal, todos esos años de tristeza y depresión, hasta este día.

Miró hacia el otro lado y en la cajonera estaba el dinero. Se levantó, se vistió y lo tomó.
Volvió a mirarlo, y a sentir aquella sensación tan profunda…Aquel hombre no tenía nada que no tuvieran los demás, era encantador, guapo, cariñoso. Pero después de todo, le pagaba como si fuera un producto más. El dinero era lo único que hacía que eso valiese la pena.

Se despidió mentalmente, y abandonó la casa. Caminó sola entre las heladas calles, todavía con aquel sentimiento en lo profundo de su Ser.

Lo odiaba con todo su corazón.

martes, 3 de julio de 2007

Relatos de un Loco.

Él caminaba sin parar.
Sentía la mirada de todo el mundo presionandolo y apretujándolo fuertemente, haciendo que el deseo de irse fuera cada vez más poderoso.
Él había pasado por esa situación varias veces. Pero nunca se había acostumbrado a aquella sensación que no podía describir, y que ocurría cada vez que cometía aquel acto, haciéndole ver lo loco que estaba, lo estúpido que era.
Tenía las manos ensangrentadas y cortadas, una soga al cuello, y con cada paso dejaba una huella de color rojizo, que hacía que las personas se espantaran.
La gente parecía mirarlo más y más, y él, aunque no se había dado cuenta, ya corría con todas sus fuerzas.
Deseaba salir de allí, de veras con todo su corazón, dejar de ver esas caras una y otra vez y encontrar una maldita salida en aquel largo pasillo.
La gente comenzó a hablar, y él supo que su desesperación iva a aumentar. Él sabía que cuando la gente comenzaba a hablar, luego comenzaban a acercarse, a mirarlo más, y finalmente, a golpearlo.
Él sabía todo eso, pues siempre era lo mismo. Sabía también que no era su culpa, que sólo era algún fallo, algún error que hacía que todo fuera tan horrible, tan asquerosamente horrible.
"¿Tiene un cigarro?", "¿Tiene un encendedor?", "¿Tiene una pistola?", "¿Lo puedo matar?", "¿Cuál es su nombre?". Así las preguntas daban lugar a respuestas histéricas, cada vez más enfermas y delirantes.
Hasta que se detuvo. En medio de toda esa gente, en medio de todos aquellos que tenían su rostro. Aquellos que fue alguna vez, aquellos quienes eran él, y aquellos que estaban destinados a ser él en el futuro.
Los miró a todos a la cara, como si mirara espejos deformados que mostraban una misma persona de formas horribles y extrañas. Los miró a todos, y luego se dejó caer al suelo. No era desesperación, ni tristeza, ni impotencia. Aburrimiento.
Se había aburrido de estar loco.
Y comenzó a sentir los golpes...