lunes, 25 de junio de 2007

Correr, correr tras el dulce velo que deja tu cabello
huir de todo lo que se pueda hablar
arrancar de todo lo que se pueda sentir
y mirar con desprecio ese bello final.

Escuchar, con alegría tus dulces insultos
levantarme del sueño, sueño amargo que parece pesadilla
salir de ahí para caer en uno más profundo
y creer que ahí no hay nada más que hueca arcilla.

Saber que no se
que no se si alguna vez sabré
Saber que no tiene sentido no saber
Y llorar por horas lágrimas que nunca derramé.

Sin horas, veo el sol salir una y otra vez
de entre montañas recortadas
maldito y hastioso cliché
me deja sin aliento, y las aguas vuelven a ser amargas.

Dulce llanto del genio,
Melódico reír de un loco
Qué sabes tú si me muero
Al menos tengo un poco de todo.~

Me taparé los ojos, y no veré nada, escuchare sus primeras palabras y sólo los abriré para ver qué cagá dejó ahora.
Sólo espero que mientras no esté viendo, no se vuelva débil y patética.
Aunque no lo espero. Es sólo cuestión de fe.~

1 comentario:

Poeta de Cañería dijo...

Emm la magia de la blogueria xD

me gusto tu escrito... aunque lleve rima, saludos.