domingo, 8 de julio de 2012
viernes, 28 de noviembre de 2008
Un año de granizos de Sol.
Cuando la marea baja,
las ilusiones suben
por que la marea maneja mucho más que el movimiento de las arenas.
Maneja también los corazones de los hombres
Los granizos de sol caen por un año entero en la tierra de los olvidos,
donde gente pasa atolondrada por los golpes
¿Un año entero sufriendo daños inconscientes?
La persona que dice tener 10 años de experiencia no se da cuenta,
de que su experiencia se basa 1 año repetido 10 veces.
El que escribe los versos rima sin querer,
por que cuando las palabras se entrelazan muestran un paisaje
lleno de cultura, pero también de degradación.
Eso depende de lo leído, de lo vivido,
de lo pensado y lo creado.
Amor de mis ojos,
Luz de mi espíritu
Fuente de mi vida,
Pero no dueña de mi carne,
Dulce amada, verás que como la marea sube y baja,
así como las estaciones vienen y van

y así como los años se repiten 10 veces 1.
Así te daré un nuevo paisaje,
un nuevo color,
una melodía trascendente
Será un mes conteniendo 10 años,
serán dos siglos conteniendo 100 vidas.
Por que así como mi amor es eterno,
así se forjaran nuestras pisadas sobre la Tierra.
Que tu barco esté perdido no significa que no tengas el timón,
ni que las olas vayan a ser tranquilas.
Pero siempre estaré allí,
amándote como aquel día,
en el que te regale mi alma,
en el que te regalé mi vida.
miércoles, 15 de agosto de 2007
Golpes a un huevón.
Cenizas en la mesa.
El humo se eleva alto,
los intoxica de forma hastiante,
tanto que comienzan a sudar maldades.
Él, escuchando la puerta como webón.
Jurando que puede ser el único capaz de abrirla,
jugando con las cenizas.
Ella, luchando por hacerse escuchar,
pues quiere que sólo él abra.
No saben besar,
pues no se ha dado la oportunidad,
No pueden besar,
pues sus besos son como piedra.
No duros, no fríos,
si no inexpresivos.
La puerta se abre,
el huevón sonríe.
Olvidan el humo, olvidan el sudor.
Ella quiere entrar,
pero le cierran la puerta en su cara.
Esto no tiene final.
sábado, 14 de julio de 2007
Para Vosotros!
y los locos cantan y cantan
pobres! aquellos que creen en santos
aquellos que se cortan y sangran
Sólo para olvidar un recuerdo entre tantos
uno cada día, gritando y bailando por inercia.
Oh! los locos que revolotean por los campos
sí, sí, como el frío que los congela
siguen esperando,
con la esperanza se aferran a toda su mierda.
Canten y canten,
ahogándose en oscura neblina
los patéticos locos ignorantes
¿Ignorantes de que?
¿Saciados de quién?
Ignorantes de saber quién ser
Saciados de comerse la sien!
Bailan y bailan los locos
con el frío bailan enfermos
no saben si mañana estarán solos
oh, pobres que se creen cuerdos.
2.- Fe no es creer.
3.- Los niños chicos no tienen miedo
4.- Pero se les forman más rapido.
5.- Del 100% de los que vieron el Live Earth, aprox el 15,3% tomó consciencia.
6.- Las cosas no se esperan, se toman.
7.- Hoy vi estrellas brillando de día
8.- Como en mi sueño ^^.
9.- ¿Por qué la gente se complica tanto pensando en el futuro, y cuando se dan cuenta que lo único que importa es el presente, también se complican?
10.- Diferencia entre fe y esperanza. Con esperanza no se logran las cosas, y con fe no hay necesidad de lograrlas.
Felicidades a todo el mundo por vivir el día de hoy.~
domingo, 8 de julio de 2007
sábado, 7 de julio de 2007
Noches Cualquiera.
Era la primera vez que sentía eso.
Un sentimiento profundo, que la llenaba por completo, un sentimiento que la hacía pensar si realmente valía la pena sentir eso.
Ni siquiera en su niñez había sentido eso por nadie, algo así, tan grande, tan lleno, tan completo.
Miró a su lado y lo vio. Aquel hombre desnudo junto a ella, dormía plácidamente, tranquilamente; completamente satisfecho.
Y volvió a recordar aquellos momentos; toda su vida estaba pasando como una película frente a ella, mostrándole todas esas situaciones desagradables, todas las veces que la había pasado mal, todos esos años de tristeza y depresión, hasta este día.
Miró hacia el otro lado y en la cajonera estaba el dinero. Se levantó, se vistió y lo tomó.
Volvió a mirarlo, y a sentir aquella sensación tan profunda…Aquel hombre no tenía nada que no tuvieran los demás, era encantador, guapo, cariñoso. Pero después de todo, le pagaba como si fuera un producto más. El dinero era lo único que hacía que eso valiese la pena.
Se despidió mentalmente, y abandonó la casa. Caminó sola entre las heladas calles, todavía con aquel sentimiento en lo profundo de su Ser.
martes, 3 de julio de 2007
Relatos de un Loco.
Sentía la mirada de todo el mundo presionandolo y apretujándolo fuertemente, haciendo que el deseo de irse fuera cada vez más poderoso.
Él había pasado por esa situación varias veces. Pero nunca se había acostumbrado a aquella sensación que no podía describir, y que ocurría cada vez que cometía aquel acto, haciéndole ver lo loco que estaba, lo estúpido que era.
Tenía las manos ensangrentadas y cortadas, una soga al cuello, y con cada paso dejaba una huella de color rojizo, que hacía que las personas se espantaran.
La gente parecía mirarlo más y más, y él, aunque no se había dado cuenta, ya corría con todas sus fuerzas.
Deseaba salir de allí, de veras con todo su corazón, dejar de ver esas caras una y otra vez y encontrar una maldita salida en aquel largo pasillo.
La gente comenzó a hablar, y él supo que su desesperación iva a aumentar. Él sabía que cuando la gente comenzaba a hablar, luego comenzaban a acercarse, a mirarlo más, y finalmente, a golpearlo.
Él sabía todo eso, pues siempre era lo mismo. Sabía también que no era su culpa, que sólo era algún fallo, algún error que hacía que todo fuera tan horrible, tan asquerosamente horrible.
"¿Tiene un cigarro?", "¿Tiene un encendedor?", "¿Tiene una pistola?", "¿Lo puedo matar?", "¿Cuál es su nombre?". Así las preguntas daban lugar a respuestas histéricas, cada vez más enfermas y delirantes.
Hasta que se detuvo. En medio de toda esa gente, en medio de todos aquellos que tenían su rostro. Aquellos que fue alguna vez, aquellos quienes eran él, y aquellos que estaban destinados a ser él en el futuro.
Los miró a todos a la cara, como si mirara espejos deformados que mostraban una misma persona de formas horribles y extrañas. Los miró a todos, y luego se dejó caer al suelo. No era desesperación, ni tristeza, ni impotencia. Aburrimiento.
Se había aburrido de estar loco.
Y comenzó a sentir los golpes...













